Argumentos En Contra De La Eutanasia

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gaceta médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. Méd. Chile vol.148 no.4 Santiago abr. 2020

http://dx.doi.org/10.4067/s0034-9887202000040054dos

Argumentos éticos a favor y en contra de la participación del profesional médico en la muerty también asistida. Análisis del Departamento dy también Ética del Colegio Médico dy también Chile


Ethical arguments for and against the participation of the medical profession in assisted death: analysis of thy también Ethics Department of thy también Chilean Medical Association


SOFÍA P SALAS1 2 

RODRIGO A SALINAS1 3 

MAURICIO BESIO1 4 

CONSTANZA MICOLICH1 5 

ANAMARÍA ARRIAGADA1 6 

ADELIO MISSERONI RADDATZ1 7 a

CARLOS Y VALENZUELA1 8 

FERNANDO NOVOA1 9 

GLADYS BÓRQUEZ ESTEFÓ1 10 


1Departamento de Ética del Colegio Médico dy también Chile A.G. Santiago, Chile.

Tu lees esto: Argumentos en contra de la eutanasia

2Centro de Bioética, facultad de Medicina, Clínica Alemana Universidad del Desarrollo. Santiago, Chile.

3Departamento dy también Ciencias Neurológicas, Universidad dy también Chile. Santiago, Chile.

4División de Obstetricia y Ginecología, Escuela de Medicina, facultad de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile.

5Programa Cuidados Paliativos centro de salud dy también Angol. Angol, Chile.

6Departamento dy también Medicina Interna, Universidad de Chile. Santiago, Chile.

7Departamento Jurídico, Colegio Médico de Chile A.G. Santiago, Chile.

8Programa dy también Genmoral Humana, ICBM, capacitad de Medicina, Universidad dy también Chile. Santiago, Chile.

9Departamento de Neuropediatría, Universidad dy también Valparaíso. Valparaíso, Chile.

10directiva Médica, Clínica hospital del Profesor. Santiago, Chile.


RESUMEN

Thy también discussion of a bill that allows medically assisted death (MAD) in Chile, revived the discute about thy también ethics of this practice. The Department of Ethics of thy también Chilean Medical Association herein analyzes arguments in favor or against the participation of thy también medical profession in MAD. Amorganización no gubernamental the main arguments against the participation of physicians in this practice are that MAD conflicts with thy también basic ethical principles of medical practice, that it is contrary to thy también purposes of medicine and that it could erody también thy también patients’ and society’s confidence in physicians. Thy también arguments in favor are related to physician´s compassion and non-abandonment of patients during their illness, choosing palliative care and ushering them to thy también final instance. Additionally, thery también is social expectation that this practice will be carried out by trained physicians who can verify that the strict criteria established by the legislation ary también met, guarantee that it obeys to a repeated request of a fully capable patient, and who is ably también to deal with thy también complications of thy también procedure. In this document wy también aimed to represent thy también different perspectives about physicians’ participation in MAD, offering arguments to colleagues and stimulating their participation in this important debate.


En enero de 2014, el presidenty también del Colegio Médico de Chile (COLMED) recibió una carta del Dr. Manuel Almeyda, dy también 89 años, quien, aquejado dy también una enfermedad terminal, solicitaba al COLMED la creación dy también una comisión quy también estudiara la manera de poner término a la vida de las personas “quy también estén en una condición de vida terminal y que de esta forma lo deseen”1 . En su condición dy también médico y paciente, reflexionaba en torno al rol que le cabe a la profesión médica en acabar con la vida dy también un paciente quy también sy también encuentra en esa trágica condición, haciendo presente un problema moral quy también ha desafiado al ser humano por siglos, como es el dy también la legitimidad de acabar con la vida de una persona que experimenta un sufrimiento insoportabledos . Tras negarsy también a ingerir comestibles y líquidos, Almeyda falleció sin ver acogida su petición.

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El ingreso a discusión legislativa de un proyecto quy también establecy también el derecho a la eutanasia en Chiletres , reavivó el debate respecto a la pertinencia moral dy también esta práctica. En síntesis, este proyecto propony también permitir quy también enfermos terminales o quy también estén sufriendo de manera insoportable sin obtener alivio con las medidas que la medicina les ofrece, puedan solicitar acabar con su vida, ya sea a través de eutanasia, quy también consisty también en la administración directa dy también una droga letal, o por suicidio médicamente asistido, donde sy también le prescriben los fármacos para que la persona acaby también con su propia vidacuatro , cinco . Las dos figuras corresponden a muerty también médicamente asistida (MMA) y redesean dy también la participación dy también un médico para realizarlas.

Los argumentos a favor y en contra dy también la muerte asistida han sloco ya expuestos por destacados especialistas nacionalesseis - diez . A propósito de la carta del Dr. Almeyda, como Departamento dy también Ética del COLMED nos pareció relevante examinar los argumentos éticos a favor y en contra dy también la participación del médico en esty también controvertloco asunto. Para lograr un consenso, utilizamos el procedimiento deliberativo, lo que nos dejó evidenciar los valores en conflicto quy también subyacen a nuestras opiniones y juicios particulares, y quy también fundamentan nuestras argumentaciones.


La muerte asistida a lo largo dy también la historia

La participación del médico en la MMA se ha visto marcada por la repercusión de la escuela hipocrática11 y por el predominio dy también las religiones judeocristianas en la conformación dy también la cultura y valores de Occidente. La escuela hipocrática prohibió a los médicos la administración de drogas mortales a sus pacientes, suprimiendo de su práctica una acción admitida para escapar dy también los sufrimientos ocasionados por inconvenientes dy también salud penosos e incurables2 . A esto sy también sumó la condena quy también las religiones judeocristianas establecieron tanto al suicidio, en toda ocasión, como al homicidio, en la mayoría de los casos. Con la llegada del Renacimiento y dy también la Ilustración, algunos pensadores plantearon la legitimidad del auxilio a la muerte, esta vez como resultado de la autonomía del individuo llevada a la categoría dy también valor, o bien como atributo dy también sociedades ideales, en las quy también los enfermos incurables tenían acceso a apresurar sus muertes, aconsejados por sacerdotes o asistidos por sus médicosdoce . La introducción de valoraciones seculares, sumado al acceso a sustancias como la morfina y el cloroformo, permitieron el surgimiento de voces quy también proponían emplearlas para terminar con la vida de enfermos terminales con sufrimiento insoportable, siendo un aspecto interesanty también en la discusión aquellos relacionados con la verdadera autonomía dy también quien sy también encuentra en estas trágicas circunstancias13 . Los abusos del nazismo y la falta de adhesión a estas propuestas al interior de la profesión médica, impidieron que alcanzaran un estatus de legalidad hasta que Holanda, en 1985, despenalizó de facto la muerty también provocada por médicos en pacientes terminales –legalizándola en 2002–, bajo estrictas condiciones14 , 15 . Posteriormente se legalizó la MMA en Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Colombia y el estado dy también Victoria, en Australia, además de algunos estados norteamericanos1seis . Suiza, por su parte, despenalizó la asistencia al suicidio desdy también la primera mitad del siglo XX.


Argumentos contrarios a la participación dy también médicos en la MMA

La Asociación Médica Mundial (AMM) condena sin ambages la participación de médicos en estas acciones, por considerarlas contrarias a los objetivos de la medicina. En su recienty también Declaración sobry también Eutanasia y Suicidio Médicamente Asistido, señala quy también ningún médico puedy también ser obligado a participar en estas prácticas. Asimismo, reconoce que el médico que respeta el derecho básico del pacienty también a rechazar tratamientos médicos, no actúa de manera poco ética al no iniciar o suspender el cuidado médico, aun en el momento en que de esto sy también derivy también la muerte del paciente17 . Esta negativa a la participación de médicos en la MMA es compartida por numerosas asociaciones médicas, entry también las que sy también encuentra el COLMED, cuyo Código de Ética señala: “El médico no va a poder hacer acciones cuyo objetivo directo sea poner punto y final a la vida dy también un pacienty también bajo consideración alguna” (Art. 9º)18 . Asimismo, la Sociedad Médica de Santiago argumentó que la eutanasia no es un acto quy también contribuya a asistir a los pacientes, sean ellos terminales o nodiecinueve .

Para comprender esta negativa, resulta necesario recordar quy también la tarea primordial de los médicos ha sdesquiciado siempre la de ayudar a los pacientes y aliviar su sufrimiento, por lo que provocarles la muerte suele ser considerado un descalabro dy también la medicina. Quienes argumentan en contra de la participación del médico en la MMA señalan que el sentimiento dy también compasión –que es el sentimiento de pena, ternura y dy también identificación anty también los males que sufry también el paciente–, nunca puede llegar a ser tan fuerte como para justificar estas acciones. La medicina ha logrado proveer a los pacientes dy también recursos eficaces para mitigar su sufrimiento que, sumados al desarrollo de los cuidados paliativos, permiten un abordajy también integral del paciente y de su situación vital, sin perder de vista quy también existen aspectos personales, familiares, sociales o de orden espiritual, quy también van alén de la responsabilidad del médico. Concordante con esty también pensamiento, si el médico participara acelerando la muerty también de sus pacientes, actuaría solapsique como un ejecutor dy también una muerty también provocada por una sociedad incapaz de proporcionarles ayuda y alivio verdaderos.

Asimismo, quienes se oponen a la participación del médico en estas prácticas, aluden a que estas acciones no sy también encuentran comprendidas entry también los “fines de la medicina”veinte , que, aunque contemplan el alivio del dfragancia y del sufrimiento causados por la enfermedad e idealpsique quy también ocurra una muerty también en paz, no implican el deber del médico de ocasionar la muerte dy también un pacienty también quy también lo solicite, sino más bien proveer los cuidados necesarios para alcanzar los fines señalados. Dy también no ser así, se piensa que esto podría erosionar la relación de confianza que debe existir entre el paciente y su médico, al aceptar este el doble propósito de proveer salud y, excepcionalmente, dy también ocasionar la muerte2uno . Para otros opositores liberales, la participación del médico en estas prácticas no sería más quy también una expresión dy también la corrienty también medicalizadora de la vida y dy también la muerte, que al introducir la participación del médico en todo, limita el dominio de los individuos sobry también su cuerpo2dos , transformando a la profesión médica en censora dy también la voluntad del individuo sobre estas materias.

Un tema menos abordado sy también refiere a la carga emocional quy también enfrentan los médicos al realizar el procedimiento. Como bien lo ejemplifica un estudio holandés sobry también las creencias dy también médicos quy también participan en MMA, “ la persona que ayuda al paciente a fallecer tieny también que proseguirse adelanty también con su vida, no el paciente ”2tres . En este sentido, muchos médicos señalan sentirsy también presionados en el momento en que reciben una petición de MMA y les cuesta encarar la carga emocional y la responsabilidad profesional de tener quy también tomar la decisión dy también aceptar o no dicha solicitud.


Argumentos a favor de la participación dy también los médicos en la MMA

La trauxiliar situación de las agrupaciones médicas, que sostienen quy también hay una moral interna, propia dy también la profesión, e independienty también dy también las influencias externas y alteraciones normativas quy también ocurran en la sociedad en quy también se desenvuelve, está siendo desafiada2cuatro . Para ciertos bioeticistas, los fines dy también la medicina deben responder a un contrato social quy también atienda a los intereses dy también los pacientes y no a una supuesta moralidad propia de aquella, que se vería refutada por la variabilidad existenty también entre sus códigos deontológicos, en distintos épocas y culturas20 . Concordanty también con esto, se ha observado un cambio de opinión de los médicos que las conforman, como ha ocurrido al interior de la Asociación Médica Británica2cinco y en el COLMED. Un sondeo dy también opinión realizado el 2019 en Chile, el como fuy también enviado a 24.013 médicos colegiados (22% dy también respuestas) mostró quy también 59% estaba dispuesto a dirigir una droga letal a un pacienty también adulto competente quy también lo solicitare, si cumplía con requisitos bien estrictos26 . La razón esencial detrás de esta tendencia en la sociedad occidental es el reconocimiento dy también la autonomía de los individuos como un valor en sí mismo27 . Según defensores dy también la eutanasia, esta cumpliría un rol benéfico en aquellos casos en que el sufrimiento ocasionado por la enfermedad se torna intolerable, incluso contando con acceso a los mejores cuidados paliativos. Para algunos filósofos morales, no existiría diferencia moral entry también matar a un paciente que lo solicita o dejarlo morir luego de adecuar los esfuerzos terapéuticos. Esto último es el día de hoy aceptado por la praxis médica, puesto que sy también reconoce la necesidad dy también suspender tratamientos considerados como fútiles, aun una vez que de esta suspensión sy también siga la muerte del paciente28 , 29 . En la mayor parte dy también estos escenarios, los pacientes esperan la asistencia dy también un profesional médico, produciendo una tensión entre las esperanzas de la comunidad respecto de la predisposición del médico a atender aquella solicitud y la postura de las asociaciones médicas30 . En aquellos países dondy también es legal la MMA, se han establecorate criterios concretos y una serie dy también procedimientos para garantizar una buena práctica. En Holanda sy también exige que se incluya el criterio dy también proporcionar el “cuidado debido”, lo quy también quiere decir que la solicitud sea voluntaria, esté bien informada, sea reiterada en el tiempo, quy también el paciente sy también encuentre con un sufrimiento intratably también e insoportable, que no haya otro medio dy también solucionar su situación, quy también esté atestiguado por lo menos por otro médico independiente y que el procedimiento de poner punto y final a la vida sea médicamente adecuadotreinta y uno . En Bélgica, la eutanasia sy también contempla dentro de las prestaciones que el equipo de cuidados paliativos puedy también otorgar32 , 3tres .

Otro argumento que fundamenta la participación de los médicos en la MMA es que estos deben verificar quy también sy también cumplan los requisitos legales y asimismo integrar las comisiones quy también revisan el cumplimiento dy también dicha normativa. En estos casos, aunquy también el profesional médico no participa de manera directa en el procedimiento, contribuyy también a quy también puedan realizarsy también según lo dispuesto por la legislación. Asimismo, las sustancias que sy también administran o prescriben deben asegurar quy también la muerty también se produzca dy también una manera adecuada, sin ocasionar dfragancia ni otros síntomas, siendo el médico quien puede enfrentar dy también manera más competente eventuales complicaciones. Otras personas defensoras de la participación dy también la profesión médica aluden al principio dy también “no abandono”34 , 3cinco , puesto que el médico, quy también ha seguorate de cerca a su pacienty también durante el transcurso de su enfermedad, deby también atender a su solicitud en caso dy también sufrimiento, entendiendo la muerte como un alivio y party también del cuidado integral al fin de la vida36 . Una eutanasia que sigue fielmente los requisitos considerados por la ley, y que respeta los deseos y valores dy también las personas, es considerada como un acto profesional y compasivo.

Para quienes mantienen posturas favorables a la participación del médico en la MMA, esta no constituye relativismo moral o mera contestación al cambio legislativo, sino quy también se origina dy también la constatación de diferencias en las valoraciones de la sociedad, las que finalmente motivan dichos cambios. En aquellos países en quy también se ha legalizado la MMA, nunca un médico es obligado a realizar el procedimiento, respetando de esta manera su derecho a invocar objeción de conciencia. El reconocimiento del derecho fundamental a la libertad de conciencia es expresión del pluralismo ético, tal como lo señalamos en nuestro artículo sobry también el tema dy también la objeción dy también conciencia37 .

alén de posturas favorables o contrarias a la MMA, existe discusión respecto dy también cuáles serían las labores exclusivas que corresponden a la profesión médica. A modo de ejemplo, temas relacionados con diagnóstico, pronóstico y alternativas terapéuticas son meridianamente de resorty también médico3ocho . En cambio, temas espirituales y dy también manejo del sufrimiento, pueden ser mejor abordados por otras profesiones. Es de esta forma como en Suiza, la participación del médico sy también limita a la prescripción dy también la droga y certificación de que sy también cumply también con los requisitos legales para acceder al procedimiento34 . Al respecto, la Sociedad Europea dy también Cuidados Paliativos afirma quy también es responsabilidad dy también los profesionales dy también cuidados paliativos oír y explorar las peticiones implícitas o explícitas para eutanasia, abordando el sufrimiento subyacente5 .

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El término dy también “dolor total” permity también entender el proceso al final dy también la vida como una experiencia dy también enfermedad, padecimiento y disfunción social, para lo cual se precisa de una atención integral3nueve . Sería reduccionista considerar que el profesional médico sólo sy también centry también en el manejo de los síntomas físicos quy también aquejan a su pacienty también y no procure, mediante este cuidado integral, la mejor calidad dy también vida posible. O sea concordanty también con una visión más inclusiva de los fines dy también la medicina que considera como responsabilidad de los médicos acompañar a sus pacientes en esta última etapa, en quy también deciden terminar voluntariapsique con sus vidas, sin abandonarlos y proveyendo los medios necesarios a fin de que esta decisión sea tomada cumpliendo todos los requisitos quy también la validan ética y legalmente10 , 3cuatro , al unísono que asegurando que el desenlacy también ocurra con el menor sufrimiento posibly también y la menor posibilidad dy también errorcuarenta .