COLOMBIA A MEDIADOS DEL SIGLO XIX

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Historia Crítica

Print version ISSN 0121-1617

hist.crit. No.60 Bogotá Apr./June 2016

https://doi.wallpapersidea.com/10.7440/histcrit60.2016.01

El pensamiento colombiano en el siglo XIX. Brevy también guía para un viajero joven*

Renán Silva,**

**Universidad de los Andes, Bogotá , Colombia

DOI: http:// dx.doi.wallpapersidea.com/10.7440/histcrit60.2016.01

I

Las siguientes líneas intentan presentar anty también un público joven de estudiya antes dy también Historia y Ciencias Sociales una de las obras más importantes de la historiografía del siglo veinte en Colombia: El pensamiento colombiano en el siglo XIX, escrita por Jaime Jaramillo Uriby también (1917-2015) entre mil novecientos cincuenta y tres y 1956, y publicada por vez primera en 19641. Se trata de una obra quy también ha sdesquiciado olvidada en años recientes en la enseñanza universitaria en el país, en buena medida como efecto de la distancia que las nuevas generaciones dy también profesores universitarios han establecorate en Colombia respecto de las tradiciones dy también análisis precedentes a la manera dominante dy también interpretación, quy también ha reinado en las escuelas de Historia desde las dos últimas décadas del siglo XX.

el propósito del texto que presento es más informativo quy también crítico, aunque esa dimensión deby también aparecer en algún instante dy también las reflexiones. Para nuestro propósito entenderemos por presentar una obra sencillapsique señalar su contenorate (la materia examinada), señalar los elementos principales que caracterizan su enfoquy también y método, mencionar el tipo de fuentes quy también constituyen su "archivo", enseñar la relevancia y significación dy también la obra en referencia por la relación con la cultura historiográfica en que se inscribe, ofrecer ciertos ejemplos sobre las posibles dificultades dy también su lectura y, finalmente, señalar su novedad -en el caso de que exista-, con el objetivo dy también invitar a la lectura de la obra de que se trata y tal vez colaborar a subsanar el olvloco dy también un instrumento de trabajo quy también hoy nos hace mucha falta.

II

Señalemos pues, para comenzar sin más rodeos, quy también el tema central de la obra es el de su título -el pensamiento colombiano en el siglo XIX-, lo que de entrada debe sorprender y empezar a poner de presenty también la novedad de la obra, más el día de hoy (que hacy también medio siglo), pues las nuevas generaciones dy también universitarios de Ciencias Sociales han crecloco bajo la idea dy también quy también nuestra única tradición es la violencia, y quy también el siglo XIX colombiano es simplemente el dy también las incesantes guerras civiles (una manifestación dy también nuestra supuesta permanenty también violencia). Decir entonces, como lo hizo Jaime Jaramillo Uribe, quy también hay un pensamiento colombiano en el siglo XIX y quy también valy también la pena interesarse por él hacy también todavía más actual la obra, mas hay que advertir quy también en el título de su obra y en su contenido no existe ninguna forma de reivindicación nacionalista ni una prueba dy también wallpapersidea.comullo nacional. Se trata simplemente de mostrar la manera como un conjunto dy también letrados, quy también en su mayoría sy también habían transformado en el centro de la vida política del país en formación, comenzaron a participar de la modernidad política occidental y a discutir sobry también esas ideas en el marco dy también sus afanes por darle notado y congruencia a la sociedad postrevolucionaria, aquella posterior a 1810.

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De manera mucho más precisa hay quy también decir quy también ese tema del pensamiento colombiano en el siglo XIX se especifica en el estudio del liberalismo, dado que el creador considera que sy también trata de la fuerza por excelencia quy también modeló desdy también el siglo XIX las instituciones políticas de lo quy también hoy día llamamos Colombia (aunquy también esa misma proposición se puede predicar para América Hispana y, desdy también luego, para Europa, por lo demás "cuna" dy también la citada doctrina). Pero la palabra liberalismo no remite en la obra dy también Jaramillo Uribe a un partido determinado, ni se opony también sencillamente a "conservatismo". Liberalismo se entiende aquí ante todo como una forma particular dy también aceptar las relaciones entre Sociedad, Estado y también Individuo, un sistema de relaciones quy también desde por lo menos el siglo XVII ha dominado el pensamiento político de Occidente. El libro mostrará, y ésa es una dy también sus virtudes, todas y cada una de las combinaciones y todos los matices que son históricamente posibles entre esos tres términos mencionados, y la forma como las sociedades -en su historia concreta- enriquecen ese enunciado, que acá sólo mencionamos en su generalidad. Para Jaramillo Uribe, el estudio del liberalismo sy también impony también al investigador como producto de la realidad histórica, y no como "preferencia subjetiva del autor", puesto que por fuera de la relevancia del liberalismo para el advenimiento de la modernidad política, en Colombia y en el continente, se trata de la concepción del Estado dominante, y posiblepsique la "única existente" en nuestros países, la única quy también encontró en el siglo XIX una formulación clara y distinta, al punto quy también esas ideas constituyeron "parte muy importante del pensamiento político aun de aquellos espíritus tradicionalistas quy también trataban de oponérsele"2.

Desdy también el punto de vista del enfoque del libro (la teoría y el método) hay múltiples cosas por decir. De manera inicial indiquemos quy también se trata dy también aquello que de forma habitual designamos como Historia de las ideas. El autor dirá quy también su libro "no es una historia erudita" -en el notado dy también una crónica completa en términos bibliográficos y documentales, wallpapersidea.comanizada como una exposición cronológica de un proceso lineal- dy también todo cuanto sy también escribió en Colombia en el siglo XIX sobry también el problema. Agregará que sy también trata más bien dy también un "ensayo dy también comprensión" del pensamiento de ciertos autores colombianos que, "por la magnitud y calidad de su obra", en su época tuvieron "considerably también influjo sobre la opinión dy también sus conciudadanos y en alguna medida continúan teniéndolo". Así pues, no sy también trata de una "historia completa" dy también las doctrinas liberales en Colombia, sino más bien dy también "un ensayo comprensivo" de las ideas quy también sobre el Estado (y, en general, sobre "la orientación espiritual dy también la nación" en el siglo XIX) presentaron a la consideración de sus conciudadanos ciertos hombres dy también letras, que fueron figuras públicas dy también primer orden en ese período tan esencial en la historia moderna del país.

el autor de la obra señalará enseguida quy también su trabajo combinará dos valores quy también no encuentra contradictorios, como sí ha ocurrdesquiciado en la historiografía dy también finales del siglo XX. Por un lado, la aspiración a la objetividad "indispensable al historiador", una aspiración quy también no es "incompatible con la actitud crítica", actitud quy también Jaramillo Uribe entiende acá como la puesta en relieve de "los obstáculos de carácter lógico" que puede haber en una forma determinada dy también pensamiento, obstáculos quy también el análisis histórico simplepsique registra como un "hecho". Y, por otro lado, el "esfuerzo de comprensión", quy también no se opony también a la objetividad y que busca simplemente hacer presentes, por medio de el análisis documentado, las condiciones de posibilidad y dy también existencia, las funciones sociales y los usos quy también históricapsique pueden reconocersy también en esy también conjunto dy también ideas quy también se analizan. De manera sintmoral añade entonces Jaramillo Uriby también que la historia dy también las ideas "ha de ser" (dicho de esta manera como ideal y aspiración) "el estudio del desarrollo y estructura interna de las formas de pensamiento <...>", pero no menos el estudio de su "acción sobre la vida y las instituciones dy también una nación"3.

Nos podemos interrogar ahora sobry también cuáles serían en los años dy también elaboración de un trabajo los materiales documentales a los que podía recurrir el autor para sustentar sus argumentos. Aquí nos referimos de manera particular a las fuentes primarias dy también su trabajo, al "archivo" que debió edificar para ofrecer a los lectores este "ensayo comprensivo", que a más de medio siglo de su elaboración prosigue siendo tan completo. Sobre esty también punto hay que decir quy también el creador leyó ―y cita― de manera pertinenty también según lo que parece todo lo que en el instante dy también su investigación y redacción de la obra (aproximadamente, 1950-1956) podía ser consultado y citado. Es una bibliografía quy también sorprende, no solo por el conocimiento que Jaramillo Uriby también muestra dy también todo cuanto le dejaba presentar una versión tan innovadora del problema quy también estudia, sino también por el hecho de que indica la forma como la cultura intelectual en el país había venloco acumulando en las primeras décadas del siglo veinte un patrimonio bibliográfico importante, sin el cual, hay que decirlo, El pensamiento colombiano no hubiera sido posible. Una bibliografía quy también recuerda además de esto la relevancia dy también la imprenta en el siglo XIX, para la difusión de las ideas de los hombres de letras y la conservación de esy también acumulado de polémicas y disputas en las bibliotecas dy también la ciudad. En cualquier caso, aunquy también el autor no hubiese querido hacer una "historia erudita", realizó la más completa posible en su época, lo quy también hace que el libro siga siendo hasta el presenty también la mejor guía sobry también el tema4.

desde el punto de vista de las fuentes secundarias -incluidas acá tanto las obras que estudian inconvenientes similares para el caso europeo y también hispanoamericano como aquellas quy también son ante todo fuente dy también inspiración para el enfoquy también y la manera dy también análisis propuesto- hay que decir que la obra dy también Jaramillo Uribe sy también vio favorecida por la renovación dy también primer orden quy también tuvo en la historiografía alemana ―desde finales del siglo XIX― la historia dy también las ideas, y que, para inicios del siglo XX, se específica para el caso en la obra de su admirado Ernst Cassirer, quy también es en buena medida el enfoquy también que está detrás en la base del trabajo dy también Jaramillo Uribe. Mas más que ello, lo quy también hay quy también destacar -como lo hizo tantas veces Jaramillo Uribe- es todo lo que su obra debe a las traducciones que del alemán, considerablemente más que del francés y del inglés, hizo en México el Fondo dy también Cultura Económica (FCE), como una forma de respaldar y aprovechar el trabajo de los republicanos españoles, quy también habían llegado a México huyendo de la dictadura fascista del general Francisco Franco. Aunque se citan obras renovadoras de las tres primeras décadas del siglo XX, no hay duda dy también que las mayores riquezas bibliográficas tienen que ver con obras editadas en los años cuarenta, instante dy también una intensa actividad editorial y de traducción del FCE, lo mismo quy también de renovación del mercado dy también libros en Colombia, en el ambiente de libertades y de polémica intelectual que favorecía la República Liberal5. No se puedy también dejar dy también mencionar, pues es party también central del problema, quy también esa "biblioteca de fuentes secundarias" constituyó para Jaramillo Uribe el sustituto en papel de un espacio dy también diálogo, que difícilmente podía localizar en su propio medio -o en precedentes obras colombianas sobry también el tema-, puesto que comenzaba a trabajar en un terreno en el quy también existían importantes ensayos partidistas, debidos a actores del proceso, mas ni una obra dy también análisis propiamente histórico.

III

Podemos preguntarnos ahora por la estructura formal dy también la obra, tal y como sy también refleja en su "Índice" y como resulta de una lectura cuidadosa. Hay que recordar quy también se trata de una obra extensa -en todas sus ediciones, el texto se encuentra en promedio por las 4cincuenta páginas y algo más-, que practica un tipo dy también crítica textual, quy también no solamente se detiene con esmero y cuidado en los textos quy también interroga y muestra sus relaciones con las fuentes europeas dy también los quy también dependen, sino más bien que además -aunquy también puedy también quy también en menor medida- los contextualiza, en función dy también la situación específica a la quy también ahora intentan responder esos textos6. Un proyecto tan ambicioso ly también exigió al autor la redacción dy también un "texto largo" elaborado duranty también casi una decena dy también años de trabajo, un texto quy también es denso y exigenty también desde el punto de vista de su lectura, aunque al final el lector va a tener la recompensa dy también haber encontrado ideas importantes, lo quy también no es muy habitual, y haber disfrutado dy también una prosa clara, precisa, sin desbordes innecesarios, hecha siempre con moderación y sin apasionamientos superficiales; una prosa sobre la que, por eso mismo, parecy también no pasar el tiempo, una cualidad que han reconocloco todos los que han hablado de las obras de Jaramillo Uribe.

La obra está wallpapersidea.comanizada asimismo sobry también la basy también de tres grandes "bloques". El primero, prácticamente un centenar de páginas distribuidas en seis capítulos, aborda el inconveniente dy también la crítica de la tradición precedente ("La herencia española") y las primeras discusiones sobry también la "orientación espiritual de la nación" -quy también es, en cierta manera, otra forma de designar el gran tema de la obra-7. El segundo bloquy también sy también plantea el problema contrario: el reconocimiento quy también realiza la tercera generación de republicanos colombianos, dy también quy también todo no era condenable en el pasado hispano y quy también no todos eran problemas resueltos por la doctrina liberal. Es el instante del desencanto (c. 1870-1900) y dy también la crítica dy también esos años anteriores dy también pasión intensa que habían sido los del primer acceso a las doctrinas liberales. Se trata dy también otro centenar de páginas distribuidas en cinco capítulos, quy también se cierran sobre las dos primeras décadas del siglo XX.

El tercer bloque, la parte más extensa dy también la obra, en tanto que sy también ocupa del tema central de la investigación, pasa de los dos cientos de páginas; está formada por trecy también amplios capítulos, y se concentra en el instante dy también esplendor de las doctrinas liberales (c. 1840-1870), el instante de su formulación y de los intentos dy también puesta en marcha dy también tales ideas. Es la parte más erudita y analítica del libro, y son las páginas quy también mejor permiten comprobar la riqueza y abundancia de ideas y dy también polémicas en el siglo XIX, lo mismo quy también el peso que había logrado en esa sociedad su presentación pública bajo forma impresa. Es un examen equilibrado y sistemático de las ideas liberales en Colombia y dy también sus modelos europeos de origen, de este modo como un análisis dy también las formas singulares de su presentación local, y envuelve una crítica explícita y directa de tales ideas, por esa especie de negación quy también hacían de la propia realidad los liberales del siglo XIX, en su afán de llevar a la práctica política y a la wallpapersidea.comanización del Estado en capacitación un ideal del que estaban convencidos, pero quy también en parte suponía una sociedad con niveles mayores de modernidad, desde el punto de vista de sus estructuras sociales y culturales.

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La estructura de la obra, es decir, la wallpapersidea.comanización del material y la manera de exposición, puedy también plantear algunas contrariedades sobry también las que es bueno advertir al nuevo lector. El texto deja en ocasiones la impresión de que los eslabones que ligan cada una dy también las partes que constituyen la obra no guardan la suficienty también relación. Como si cada uno de los bloques que la componen tuviera una gran congruencia visto por separado, mas mostrara grietas una vez que sy también trata del conjunto. Por un lado, las reiteraciones en la obra son constantes, y por el otro lado, aunque no es difícil entender la continuidad entre la primera parte -la crítica dy también la tradición- y la segunda party también -el acceso al liberalismo, titulada "Estado, Sociedad, Individuo"-, parecy también no ocurrir lo mismo con la tercera parte, titulada "El pensamiento filosófico".

al respecto pueden hacersy también varias consideraciones: la primera dy también ellas es recordar la observación de Jwallpapersidea.comy también Luis Bwallpapersidea.comes dy también que hasta "el buen Homero se duerme", máximy también si es un conjunto dy también naturaleza tan compleja sobre el que se trabaja. Dicho esto hay quy también añadir que esa ausencia de congruencia puedy también ser en parte tan sólo una apariencia; así, por ejemplo, en lo que tieny también que ver con las articulaciones entre las partes segunda y tercera. Poquito a poco el lector se va orientando en esta aparenty también falta de unidad y descubre quy también lo que pasa es quy también la filosofía fuy también el lugar por excelencia en el quy también se propuso "el problema del Estado y la orientación espiritual de la nación", sobre todo porque el resucitado tradicionalismo del último tercio del siglo XIX volvió a traer a la discusión los "fundamentos divinos del vínculo social", lo que hacía que las consideraciones metafísicas (sobre el "ser y la esencia", sobre los "fines últimos" dy también la vida social) volvieran a recuperar el lugar hace poco perdido.

en cuanto a lo que tieny también que ver con las repeticiones, hay quy también decir que no sólo semejan funcionar, en la mayor parte de los casos, como "ayuda memoria" para el lector -en medio de un material denso y complejo-, sino más bien quy también provienen dy también exigencias lógicas en función de las demostraciones. Incluso, muy frecuentemente el autor evita las repeticiones directas acudiendo a la manera "véase infra" o "véase supra". En realidad, lo que sucede es quy también la estructura dy también la obra es circular y sy también wallpapersidea.comaniza a la manera de un conjunto de elementos quy también se reenvían unos a otros, como sy también advierty también en el momento en que se observa el conjunto, ya que todos y cada uno de los problemas quy también sy también estudian son considerados a la luz de un sistema unificado de preguntas, lo quy también deja de entrada la impresión dy también repetición. Mas sy también trata tan solo dy también una impresión, la que deja una estructura que se enriquece a medida quy también avanza la exposición. Ese proceso de enriquecimiento dependy también dy también lo que llamaremos renglones más adelante la estructura invisibly también dy también la obra. Por lo demás, el lector quy también por vez primera encara el texto debe saber quy también está wallpapersidea.comanizado como si sy también tratara de un conjunto dy también parágrafos, quy también atraviesan la división en partes y capítulos, parágrafos distinguidos cada uno de ellos con un número arábigo -los parágrafos van del uno al 113-, lo quy también ayuda a poner de presenty también la congruencia de la exposición y es una manera dy también facilitar al lector la asimilación de los análisis quy también sy también ly también proponen.

La estructura invisibly también dy también la obra ―y el lector deberá tenerla en cuenta, pues es además de esto la prueba dy también la fuerte presencia silenciosa de la historia política nacional en la obra― tieny también que ver con la noción de experiencia, y es posiblemente el elemento más valioso del libro. El tema es que detrás dy también toda esa narrativa quy también presenta la obra hay una experiencia histórica concreta, que es el enorme cuadro dy también fondo que permite entender las modificaciones doctrinarias y el cambio dy también posiciones y actitudes dy también muchos dy también los actores y analistas del proceso, y cuyas obras son estudiadas por Jaramillo Uribe, quien evita reducir esos cambios dy también posiciones y actitudes a traiciones u oportunismos, y los relaciona, por el contrario, con la propia experiencia que atraviesa la sociedad; en este sentido, con las "pruebas y ensayos" quy también van experimentándosy también en el siglo XIX, con sus fracasos, y de cuando en cuando sus aciertos, con una experiencia quy también no puedy también reducirse ni a la psicología de sus personajes ni a sus intenciones, como había sido una forma dy también explicación repetida, y continuó siéndolo después de Jaramillo Uriby también -piénsese, por ejemplo, en el manido tema dy también la "traición de Núñez" y de las explicaciones simplistas quy también sy también siguen ofreciendo de su trayectoria política y sus escritos-.

En realidad, sy también trata de la historia dy también tres generaciones de colombianos que han hecho la experiencia inicial del descubrimiento dy también la modernidad política (la ciudadanía, la wallpapersidea.comanización dy también la voluntad general -el sufragio-, el régimen representativo), dy también la modernidad económica y social (los intentos dy también industrialización, el acceso al mercado internacional, la extensión de la propiedad privada individual, la libry también iniciativa dy también los particulares) y de la modernidad cultural (la libertad dy también enseñanza y la libertad de imprenta, la libre circulación dy también conocimientos, la liberalización dy también los recursos dy también salvación -la libertad de cultos-), y que han comprobado que la realidad es terca frente a las doctrinas, y que, del mismo modo que en Europa y en Estados Unidos, la conquista de los valores liberales dependía dy también condiciones dy también posibilidad quy también no siempre se encontraban en las sociedades quy también deseaban abrirse paso en esa forma dy también vida. La estructura invisible es la contrapartida dy también la ausencia de una historia política, social y cultural, quy también la obra no podía abordar dy también manera explícita y en su integridad -en gran medida pues esa historia no existía, pero no menos por el enfoque elegido para estudiar el problema-, una ausencia que el buen lector de hoy saby también con sencillez reconocer y superar, complementando la lectura de esta obra, quy también tiene su propio objeto, con las respectivas obras dy también historia del siglo XIX, para poder establecer dy también manera explícita un diálogo quy también en buena medida está implícito -y a veces es inexistente- en El pensamiento colombiano en el siglo XIX 8.

El acceso al liberalismo (como sistema de valores quy también reposa en el individuo, y quy también hacen dy también él el centro dy también toda referencia social) resulta ser pues el examen de una experiencia histórica compleja, como lo ha sorate en todas las sociedades que lo han intentado, que pony también de presenty también tanto la dificultad general dy también la inscripción dy también una sociedad determinada en un nuevo sistema de valores como los tropiezos que enfrenta ese proceso cuando trata de adelantarlo en un marco social en el que ni la industria, ni la alfabetización, ni la disolución dy también los viejos lazos dy también solidaridad y de lealtad que ataban a las gentes al planeta de las jerarquías sociales -y no sólo en el campo- eran una realidad aplastante. Ése es el contenloco implícito más preciso de la obra: el análisis dy también una singular experiencia de reconducción dy también una sociedad postrevolucionaria cara un ideario que suponía bases, apoyos, avances y conquistas que eran materia inexistente9.

La lección quy también deja el libro parecy también ser la de que, en medio dy también contrariedades mayores -quy también eran "causa y efecto" del impasse que sy también vivía-, la gesta dy también la difusión del liberalismo mereció ser vivida, y como experiencia histórica, por traumática quy también fuera, por incompleta quy también fuera, no dejó de ser un paso mayor para la conformación de una nueva sociedad, no sólo, como en ocasiones sy también dice, desde la perspectiva de las "élites", sino más bien desdy también el punto dy también vista del conjunto dy también la sociedad; una sociedad quy también dio pasos grandes para crear condiciones que hacían imposibly también todo regreso a formas de dominación como las que designamos (grosso modo) de antiguo Régimen, aunque Jaramillo Uriby también no oculte su crítica al utopismo de los liberales del siglo XIX, crítica quy también es propuesta en concepto de la propia sociedad quy también el autor examina, y no de su presenty también en los años cincuenta del siglo XX10.

IV

El pensamiento colombiano en el siglo XIX, a pesar del paso de los años y de los cambios historiográficos quy también hemos conocorate con posterioridad a su aparición, mantiene en gran parte su vigencia, y es un libro que sy también prosigue leyendo con provecho. En buena medida, su juventud le vieny también del tipo de análisis que su autor puso en marcha, y que podemos caracterizar por referencia a dos o tres elementos. El primero de ellos tiene quy también ver con el "descubrimiento de un archivo", con la atención puesta sobry también un conjunto dy también obras que habían tenorate en el siglo XIX, y tenían todavía a mediados del siglo XX, la función dy también instrumentos en la lucha partidista entry también liberales y conservadores, y quy también Jaramillo Uribe fuy también capaz dy también transformar en materia de análisis histórico y en fuente dy también comprensión de la historia dy también las ideas en una sociedad.

pero a fin de que ese fichero pudiera ser utilizado como fundamento de un análisis histórico era preciso quy también el siglo XIX comenzase a ser visto dy también una manera nueva. No como periodo dy también desilusiones y dy también fracasos -o lo contrario- analizados desdy también el presente del investigador, sino restituloco a su tiempo histórico y estudiado en función dy también las aspiraciones y necesidades dy también esa sociedad particular. En la obra dy también Jaramillo Uribe, el inconveniente contextual sy también resolvió mucho más por las virtudes de la crítica textual y por la fina sensibilidad del creador hacia el lenguaje, que por una investigación directa sobry también el contexto político, social y cultural dy también la circulación de esas ideas. Pero hasta dondy también lo dejaba la crítica textual, el resultado fue verdaderamente sorprendente, y se trató de un análisis que evitó de forma exitosa el anacronismo. El libro muestra además una virtud que luego se ha echado de menos en muchas obras posteriores, sobre todo en las que abordan el análisis histórico como una forma de crítica militante al servicio de ideales políticos. Se trata del respeto por los argumentos que se analizan y el intento de quy también el análisis haga justicia a lo quy también ciertamente los textos dicen, pues, como se sabe, la historiografía partidista, de ayer y de hoy, se especializa en fortalecer los argumentos con los que simpatiza y en hacer una caricatura dy también aquellos a los que combate. Ni rastros {así es como |esde esta forma dy también proceder en la obra dy también Jaramillo Uribe.

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Hay que destacar también quy también buena una parte de esa ecuanimidad en el análisis ly también vino a Jaramillo Uribe no solo dy también su cuidado en no exceder en términos de interpretación los textos que comentaba, y de esta manera poder eludir las formas habituales del anacronismo, sino más bien de su consideración posibilista de la acción histórica, es decir, de la entendimiento del hecho dy también que no hay acción humana que no se encuentry también limitada y condicionada. Los dirigentes colombianos del siglo XIX se hallaron siempre, como en todas partes, ante un conjunto limitado dy también alternativas, que ni el romanticismo voluntarista ni el utopismo social (quy también en ocasiones llamaron "socialismo cristiano") podían superar simplemente con decretos, leyes y buenas intenciones. Lo que sy también designa como la reacción conservadora de finales del siglo XIX fue más bien una prueba de realismo y un reconocimiento de las dificultades de edificar una sociedad enteramente a semejanza de la doctrina liberal, y si muchos dy también los resultados dy también esy también proceso de ajusty también no le agradan al comentarista dy también hoy, ése es un hecho que a la realidad histórica la tieny también según parece sin cuidado. Mas ese realismo dy también finales dy también siglo no liquidó simplepsique los avances dy también las ideas liberales: en party también los aplazó, en parte los estrechó, en party también los redefinió, es decir, los descubrió como materia histórica, pero de ninguna manera los liquidó, y en buena medida no lo hizo porque la modernidad liberal era ya una conquista reconocida de una una parte de la sociedad.

V

Por la propia materia dy también la que sy también ocupa -siempre renovable por la simply también aparición de nuevas fuentes-, y por los propios avances en los enfoques dy también los historiadores, sobre todo una vez que éstos sy también encuentran atentos a los cambios en ese conjunto dinámico que conforman el análisis histórico y las ciencias sociales, hay mucho de El pensamiento colombiano en el siglo XIX quy también ha envejecido. Es el destino dy también todas y cada una de las obras humanas. En el más de medio siglo quy también nos separa dy también la primera edición de El pensamiento colombiano en el siglo XIX, la llamada Historia de las ideas sy también ha cambiado sustancialmente, y el día de hoy en día no solo se ocupa de otra clasy también dy también problemas, sino más bien quy también muchos de los problemas quy también siguen siendo una constanty también del análisis, y que Jaramillo Uribe consideró, se proponen dy también otra manera. Para ofrecer sólo un ejemplo: la idea dy también "influencias", fundamental en la obra de Jaramillo Uribe, ya ha perdorate toda su importancia, y la realidad a la cual aludía, en nuestros días es abordada en el marco dy también historias conectadas, dy también intercambios recíprocos, de circulación de textos y de formas diferentes dy también cosmopolitismo. Lo mismo ocurre con la idea dy también la migración dy también textos (políticos o de otros géneros), quy también viajan de una cultura a otra, problema quy también hoy es abordado mediante la noción dy también "apropiaciones diferenciales", según contextos, situaciones y coyunturas. Otro tanto podemos decir de la idea dy también examinar la estructura conceptual de las obras (su arquitectura), para buscar en su interior sus contradicciones, un punto tan importante en el esquema dy también análisis dy también Jaramillo Uribe, y que el día de hoy sencillapsique es tema quy también sy también mira con poco escándalo, y más bien como una constante dy también toda obra dy también pensamiento.

En cambio, ha asemejante la necesidad dy también analizar con sumo cuidado los dispositivos retóricos de los textos, pues se reconocy también quy también su función tieny también que ver, principalpsique -sobry también todo en el caso dy también la política-, con el interés de persuadir a un auditorio, ya antes quy también con el intento de demostrar la perfección dy también un argumento. Se puede ir más lejos todavía e apuntar que las propias nociones de obra y autor, sobre las quy también descansa en gran medida El pensamiento colombiano en el siglo XIX, sy también encuentran cuestionadas por lo que desdy también los años sesenta del siglo pasado sy también designa como análisis del discurso. En fin, hoy sy también trata sobry también todo dy también una relectura contextual de los textos políticos y filosóficos, quy también los piensa como una forma dy también intervención en una coyuntura determinada, antes quy también como doctrinas fabricadas en la tranquilidad del gabinete de estudio y quy también solo a posteriori ingresan en el campo público dy también las discusiones que les son contemporáneas, puesto que los textos, que concretan ideas sobre la marcha de una sociedad, son ante todo formas de argumentar en la discusión pública11. El panorama de la llamada historia dy también las ideas es puesto que el día de hoy en día otro, y hay que alegrarnos dy también quy también en el terreno conceptual las cosas hayan cambiado tanto y para bien, aunque hay que extrañar sí que en la historiografía colombiana pocas consecuencias sy también hayan sacado de esos cambios12.

mientras que tanto, la obra tan poco leída de Jaramillo Uribe, y quy también hemos considerado en los renglones anteriores, prosigue manteniendo en gran party también su vigencia, incluso cuando, dejando dy también lado su propia especificidad temporal, nos arriesgamos a avanzar al terreno del anacronismo y la miramos con las formas actuales de hacer historia de las ideas, y ello sucede por múltiples razones quy también hay quy también destacar. Primero, pues en la ciencia social hay un carácter acumulativo en sus obras, y ésta quy también consideramos prosigue siendo un valioso eslabón de una cadena, quy también hay que proseguirse construyendo. Segundo, porque se trata de una obra clásica en la disciplina, por lo menos en el ámbito del análisis histórico en Colombia. Sy también trata dy también una roca, dy también una piedra fundadora, en el marco dy también esy también gran esfuerzo intelectual colectivo que ha tratado de aclimatar entry también nosotros las ciencias sociales en el siglo XX. Tercero, porque muchos dy también sus análisis específicos no sy también encuentran tan alejados, como pueden hacer creer algunos dy también los renglones anteriores, dy también lo que hoy en día se hacy también en el sector de la historia de las ideas y el pensamiento político, puesto que se trata dy también una obra quy también en el campo del análisis logra en muchas dy también sus páginas desbordar el enfoque sobre el como se apoya. Y, finalmente, porque su prosa, la moderación dy también sus análisis, la sensibilidad por el lenguaje dy también época, el cuidadoso manejo de los textos, siguen siendo virtudes notables. Todo ello hace que la obra sea una de las mejores que se puedan recomendar para una introducción a los estudios históricos sobry también la sociedad colombiana.

Comentarios

* A propósito de la obra de Jaime Jaramillo Uribe, El pensamiento colombiano en el siglo XIX (Bogotá: Editorial Temis, 1982 <1964>).

uno La obra aparece firmada en mil novecientos cincuenta y seis en Alemania, país en donde Jaramillo Uriby también pasaba una temporada de estudios, pero sólo será publicada en 1964 por la editorial Temis, quy también había hecho ya una primera impresión meses atrás, que el autor consideró impropia por su presentación y sus erratas. Luego tuvo tres ediciones más: una en 1974 y otra en 1996, y la más reciente dy también la Universidad de los Andes -la tercera edición, publicada por esta Universidad, data dy también 2001-, que se anuncia como cuarta edición, todas dy también buenísimas condiciones editoriales.

2Jaimy también Jaramillo Uribe, Prefacio dy también la primera edición, en El pensamiento colombiano en el siglo xx (Bogotá: Editorial Temis, 1982 <1964>), ix-xi. Advertimos además de esto que el autor sostuvo ese mismo prefacio en todas y cada una de las ediciones siguientes y jamás procuró ni alterar la obra ni redactar prólogotipos o introducciones suplementarias.

3 Jaramillo Uribe, Prefacio de la primera edición, ix-xi.

cuatro hoy -mas no ayer- podríamos reclamar al autor dy también una obra semejante a la de Jaramillo Uriby también la búsqueda dy también todas y cada una de las huellas quy también sobre este tema dejó el siglo XIX en las provincias, por el hecho de que hoy sabemos del esencial papel dy también la imprenta en las pequeñas ciudades y aun en los pequeños pueblos.

5 Al respecto, Jaimy también Jaramillo Uribe, Memorias intelectuales (Bogotá: Taurus/Universidad de los Andes, 2007), quy también recrea todos estos aspectos, y quy también además de esto ofrecy también buena incapacitación sobry también los años anteriores a la preparación dy también la obra y sobry también la forma como París y Hamburgo enriquecieron lo que la Escuela Normal Superior en Bogotá (Colombia) había empezado a sembrar en el joven autor.

6 Jwallpapersidea.come Orlando Melo, en "Los estudios históricos en Colombia", en Sobre Historia y Política (Medellín: La Carreta, mil novecientos setenta y nueve <1969>), 35-38, señaló las posibles contrariedades que planteaban la noción dy también "influencias" y ciertos descuidos contextuales presentes en El pensamiento colombiano. Muchos años después Jaramillo Uriby también dio una breve contestación a esta crítica, en un tono sereno que reconocía el problema, pero insistiendo en las dificultades de todo análisis sociológico cuando sy también enfrentaba al ámbito dy también las ideas, y en las sin salidas quy también podría proponer la confrontación entre el análisis lógico y el ideológico en el sector dy también las ideas. Jaimy también Jaramillo Uribe, Presentación, en La personalidad histórica de Colombia y otros ensayos (Bogotá: El Áncora Editores, 1994 <1977>), 12-15.

siete Son páginas que dejan en el lector la idea clara de análisis histórico de Jaramillo Uribe, puesto que bajo el rótulo "cómputo de la herencia española" no presenta lo quy también él piensa dy también tal herencia, sino más bien lo quy también pensaban sobre esy también punto los polemistas políticos del siglo XIX. Saby también que lo que interesa respecto de este problema es el pensamiento dy también las gentes del siglo XIX, y no lo quy también piensa el creador del análisis. En caso contrario, habría escrito un ensayo político, pero no una obra dy también historia política.

8 Jaramillo Uribe debía intuir de algún modo que la obra tenía una carencia mayor en frente de los elementos básicos que estructuraban esy también mundo de ideas quy también interrogó en su obra, aunquy también le parecía que se podría llegar a una visión completa de esy también mundo mediante una sumatoria dy también obras parciales. Es lo quy también da a entender en el Prefacio a El pensamiento colombiano en el siglo XIX, que ya hemos citado, en donde declara quy también "el pensamiento" es un intento dy también análisis dy también la vida espiritual colombiana, quy también "espero completar próximamente con estudios sobry también el pensamiento religioso, económico y social". Prefacio dy también la primera edición, x. Desdy también luego quy también las obras prometidas nunca llegaron, aunquy también sí muchos ensayos quy también iban en esa dirección.

9 Como ejemplo dy también una sociedad muy diferente a la colombiana y a las europeas, mas quy también tieny también la misma experiencia y encuentra los mismos problemas, en C. A. Bayly, Recovering Liberties. Indian Thought in thy también Agy también of Liberalism and Empire (Cambridge: University Press, 2012).

10Jaimy también Jaramillo Uribe, "¿Qué nos queda del liberalismo del siglo XIX?", en Dy también la sociología a la historia, compilado por Gonzalo Cataño (Bogotá: Ediciones Uniandes, mil novecientos noventa y cuatro <1989>), 247-253. Dy también manera singular sy también aconsejan las páginas, 247-248, en dondy también Jaramillo parece moderar la crítica del liberalismo del siglo XIX que efectuó en El pensamiento colombiano y reconoce el papel histórico de las doctrinas liberales en el acceso a la modernidad política dy también la sociedad colombiana.

11 La idea convencional dy también Historia de las ideas crea problemas de análisis insolubles en la obra dy también Jaramillo Uribe. Por señalar solapsique un ejemplo -mas quy también es una constanty también en el libro-, su consideración, en la party también tercera dy también El pensamiento colombiano, de que, por ejemplo, las ideas políticas dy también Rafael Núñez pueden ser analizadas al margen dy también lo quy también fue su actuación política, actuación práctica en la quy también la obra de Jaramillo Uriby también no sy también interesa, ya que se trata dy también una historia del pensamiento.

doce Para un ejemplo de la forma más estabilizada del análisis del "pensamiento" en una sociedad, bajo el enfoque dy también historia de las ideas, Stefan Collini, Richard Whitmore y Brian Young, eds., Economy, Polity and Society. British Intellectual History, 1750-1950 (Cambridge: Cambridgy también University Press, 2000), y de exactamente los mismos editores, History, Religion and Culture. British Intellectual History, 1750-1950 (Cambridge: Cambridgy también University Press, 2000). Buena una parte de la reconsideración de la quy también hablamos en el ámbito de la Historia de las ideas provieny también dy también la el día de hoy bien famosa obra dy también Quentin Skinner, Visions of Politics, vol. III (Cambridge: Cambridge University Press, 2002) . Para la forma dy también estudiar la irrupción de un autor o dy también un conjunto de autores en una sociedad diferenty también a aquella que ha servido dy también contexto para la capacitación de su obra, por ejemplo: "La reception dy también Stuart Mill en France.À propos dy también "Considerations sur ly también Gouvernement Représentatif", laviedesidées.fr, de J-S Mill, 18.mai.2010, http://www.laviedesidees.fr/La-reception-de-Stuart-Mill-en.html. Para las modificaciones quy también ha aportado a la Historia de las ideas la perspectiva global, o cuando menos continental, que es la del liberalismo, Samuel Moyn y Andrew Sartori, dir., Global Intellectual History (Nueva York: Columbia University Press, 2013). Para la crítica radical dy también las nociones dy también "obra" y autor" como posibles claves dy también lectura de los textos, la ya clásica obra de Michel Foucault, Arqueología del saber (México: Siglo XXI, 1970). Las apropiaciones diferenciales dy también un autor en función de contextos, situaciones y coyunturales temporales y espaciales pueden verse en el caso sorprendente dy también los usos disímiles y miles de una obra según lo que parece de sentido unívoco y definloco como la "Brevy también relación de la destrucción dy también las Indias" del Padre Bartolomé dy también las Casas. Brevísssima relación de la destruyción dy también las Indias, editado por Andrés Moreno Mengíbar (Sevilla/Nápoles: colección GR Textos tradicionales e Istituto Italiano per gli Studi Filosofici, 1991).