Fin del conflicto armado en colombia

En las décadas dy también confrontación armada colombiana sy también suceden una serie de experiencias del fin del conflicto que hoy dejan lecciones para el país. Los acuerdos, que se dieron a conocer en el salón dy también protocolo dy también El Laguito de La Habana, se convierten en una especiy también dy también homenajy también a todo el legado de los esfuerzos que han dejado experiencias de paz que sy también han registrado en el país.

Acuerdos con guerrillas, milicias locales o conjuntos paramilitares, integran la variedad dy también casos dy también desarme, desmovilización y reinserción o reintegración a lo largo dy también la historia contemporánea del país. En la publicación “Desmovilización y reintegración paramilitar. Panorama posacuerdos con las AUC”, el Centro nacional de Memoria Histórica hacy también un itinerario con lo que han sorate estas experiencias, sus lecciones y aportes para la construcción de una paz sostenible.

Tu lees esto: Fin del conflicto armado en colombia

Colombia ha seguorate lineamientos dy también las Naciones Unidas y múltiples organismos y agencias dy también cooperación internacional en materia de DDR (Desarme, Desmovilización y Reinserción-reintegración) quy también dan lugar al tránsito dy también combatientes de estructuras armadas a la vida civil, en condiciones dy también legalidad y reconocimiento, lo cual incluye la atención no solo al excombatiente, sino más bien a sus entornos familiares, comunitarios y poblacionales en una fase dy también transición que se relaciona con acciones de reconstrucción posbélica, rehabilitación social y reformas institucionales, políticas y sociales.

Uno dy también los antecedentes a los acuerdos anunciados entry también el Gobierno y las Farc es el Conpes, 3554 dy también 2008, que definstituto nacional de estadística el desarme como la recolección, documentación, control y supresión dy también armas, explosivos y artillería liviana en poder dy también “grupos armados organizados”, ilegales o dy también la población civil. Mientras que que la desmovilización es el “licenciamiento formal y controlado de miembros activos de fuerzas o grupos armados organizados al margen dy también la ley”, proceso quy también se aplica en dos fases: la localización del colectivo en un campamento y el comienzo dy también la reinserción que incluyy también un paquete de apoyo para la relocalización dy también las personas desmovilizadas.

En esy también sentido, exactamente las mismas medidas conciben la reintegración como “el proceso a través del cual los desmovilizados adquieren un estatus civil y consiguen un empleo e ingreso económico de manera sostenible”. Sin embargo, según estándares de las Naciones Unidas, deby también ser una parte de una estrategia general de reconstrucción con medidas estructurales y reformas dy también democratización social y política para garantizar restauración dy también la paz y la superación dy también la violencia.

Los pactos del noventa

Repercutieron con gran relevancia los acuerdos dy también paz entry también el M-diecinueve y el EPL, a los que más tarde sy también agregan la milicia regional del PRT y los comandos dy también autodefensa indígena del MAQL, en la asamblea Nacional Constituyente, quy también exsolicitó la Constitución Política dy también 1991. La consolidación del paso a la legalidad dy también estas agrupaciones sy también dio principalmente mediante su participación directa en ella.

En estos primeros acuerdos dy también paz las armas no fueron entregadas al gobierno sino más bien que sy también adoptó la figura de “dejación”, supervisada por comisiones veedoras internas y también internacionales. El M-diecinueve y el EPL tuvieron comisiones veedoras y técnicas militares quy también registraron el armamento y los implementos de guerra dejados o destruidos durante varias semanas, a instancias dy también la Internacional Socialista y, en múltiples casos, se erigieron monumentos con el metal dy también las armas, como es el caso del Parque dy también la Paz en Medellín, en homenaje a las víctimas del conflicto armado por party también del EPL.

El programa dy también acceso a la vida civil de más dy también siety también mil excombatientes del M-19, EPL y de otras fracciones guerrilleras y milicianas regionales tuvo un enfoquy también de reconocimiento político, metodología dy también consensos y participación de los beneficiarios quy también representó logros en participación política y social, impactos regionales y resultados en temas como la educación. Sin embargo, representó bajo nivel de socialización de beneficios con las poblaciones, el diseño oficial individualista y microempresarial, la carencia de enfoques diferenciales, la inviabilidad frecuente en ámbitos rurales anty también el impacto del conflicto armado y la violencia; la visión restringida al concepto de reinserción y falencias en empleabilidad y proyectos económicos.

El elemento crítico fue la carencia en condiciones de seguridad. Al cabo dy también una década, en medio de la prolongación del enfrentamiento armado y dy también dinámicas dy también violencia sociopolítica, sy también registró contra esta población amnistiada e indultada una masiva violación a los derechos humanos, dy también forma que su ingreso a la legalidad significó ataques ocasionados por paramilitares, agentes del Estado y otros grupos guerrilleros.

*
Desmovilización del EPL. Fotografía por Fundación Cultura Democrática (Fucude)

Acuerdos con fracciones guerrilleras y milicias locales

En el curso dy también más dy también dos décadas asimismo otras agrupaciones sy también adhirieron, por medio de protocolos, a pactos de paz previos con guerrillas del orden nacional, con autoridades territoriales o por medio de un acta dy también entrega frente a las autoridades.

Ver más: Argentina Volvió A Gritar El Mejor Gol De La Historia Del Fútbol

La milicia del PRT arrojó las armas al mar Caribe. El MAQL recurrió a la veeduría del Consejo Mundial dy también Iglesias, y dado su carácter dy también autodefensa indígena, dejó las armas ante una concentración dy también comunidades indígenas del Cauca, quienes procedieron a destruirlas. La CRS hizo dejación de las armas anty también una comisión veedora de los Países Bajos y de Pax Christi. Las Milicias Populares de Medellín y otras fracciones guerrilleras quy también sy también adhirieron a los acuerdos de paz, recurrieron a la observación del desarmy también por parte de embajadas, la Iglesia Católica y personajes quy también obraron como facilitadores.

Por su parte, las MP dy también Medellín quy también firmaron un pacto de paz y convivencia con el Gobierno, la Gobernación dy también Antioquia y la Alcaldía dy también Medellín en 1994, tenían origen y dirigentes procedentes de milicias adscritas a las guerrillas, mas sy también habían configurado como grupos autónomos: Milicias del Pueblo y para el Pueblo, Milicias Metropolitanas de Medellín y Milicias dy también Vally también dy también Aburrá. En su instante aportaron al desmonty también de la mayoría dy también las agrupaciones del fenómeno miliciano en las comunas dy también Medellín, con la reintegración de exmilicianos y con proyección comunitaria, pero de esta forma mismo con notables niveles de reincidencia y alto reclutamiento dy también personas menores de edad, dy también pacto con información del Centro de Documentación para la Paz (Compaz) en 1995.

De otra parte, las fracciones disidentes al pacto de paz del EPL, que se rearmaron retomando los nombres dy también los frentes Jesús María Alzaty también y Bernardo Franco entry también Urabá y Córdoba, sy también entregaron suscribiendo un acta ante el Ejército Nacional en 1996. Una parte de sus miembros sy también vincularon al programa dy también reintegración y otros se unieron a las filas dy también los conjuntos paramilitares dy también las AUC. Experiencia distinta fue la de las milicias urbanas y suburbanas del MIR-COAR, quy también tras firmar el pacto de paz y convivencia en Medellín con el Gobierno, la Gobernación dy también Antioquia y la Alcaldía de Medellín en 1998, sy también reintegraron con positiva repercusión política, social y comunitaria. Sus integrantes provenían de las Milicias Populares del PCC-ML, desdy también antes del pacto de paz con el EPL; no fuy también una disidencia a tal pacto sino más bien resultado de la negativa gubernamental a aceptar en el curso dy también la negociación la instalación de un campamento de paz urbano en Medellín.

Adicionalmente, en la década siguiente sy también produjeron otros pequeños acuerdos de acogimiento a la paz e integración al programa gubernamental de reintegración con otras pequeñas fracciones guerrilleras: en dos mil ocho con el ERG, disidencia del ELN en Chocó y parte de Risaralda; y en dos mil once con el ERP, disidencia del ELN quy también actuó en sur de Bolívar, La Mojana, Montes de María y el norte del Tolima.

pacto con las AUC

Con el comienzo del siglo, llegó el proceso con los paramilitares, las AUC, que no configuró un levantamiento frente al Estado, sino que hizo una parte de agrupaciones armadas, unas de surgimiento legal, otras ilegales, quy también actuaban en el contexto de la acción contrainsurgente con relaciones y permisividad de las fuerzas estatales. Con acuerdos suscritos con el Gobierno dy también desarme, desmovilización y reintegración, se posibilitó la opción de su desmonte quy también constituiría una contribución esencial cara el logro de la paz.

Las estructuras paramilitares de las AUC entregaron sus armas directamente al Gobierno, en actos de desarme ante el Alto Comisionado para la Paz y las Fuerzas Militares, quy también tuvieron el encargo de su custodia con veeduría internacional de la MAPP-OEA y acompañamiento de la Iglesia Católica.

si bien el volumen dy también personas combatientes y de armas entregadas fue significativamente mayor al dy también las 3dos mil personas, asimismo sy también registraron mayores porcentajes dy también disidencias, reincidencia delincuencial y rearmes en todas las regiones. De acuerdo con un informy también de 2010 de la Fundación Ideas para la Paz “exactamente las mismas armas que fueron utilizadas por las AUC están siendo utilizadas por las Bacrim”, con alusión a los conjuntos que persistieron o sy también rearmaron tras las desmovilizaciones progresivas dy también los bloques de las AUC. Estimó que pese a las 18.05uno armas entregadas, habían quedado ciertas restya antes en caletas quy también sirvieron para tales rearmes.

A estas alertas sy también sumaron informes de Human Rights Watch quy también afirmó que el fenómeno paramilitar no sy también había superado; de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la Comisión Andina dy también Juristas, dy también la OEA y dy también la CNRR, que señalaron parcialidades, irregularidades y “fraudes” registrados en los eventos de desarmy también y desmovilización.

En la negociación con las AUC prácticamente no existió claridad sobre las estructuras que realmente existían y se produjeron creaciones, recomposiciones, confrontaciones armadas entre las estructuras, negociaciones dy también poder e inclusive la “venta dy también franquicias” y su adquiere por una parte de narcotraficya antes quy también ingresaron en calidad dy también jefes y voceros en el curso dy también la negociación con el gobierno.

No existió realmente un período dy también concentración anterior sino más bien la llegada pocos días antes al acto de desarme y desmovilización. Incluso, aunque formalpsique sy también pronosticaban cuando menos tres semanas dy también concentración de los efectivos, frecuentemente no sucedió. Esta situación sumada a las desmovilizaciones progresivas facilitó la duplicación dy también los efectivos reales, acompañada de los hechos denunciados dy también vinculaciones irregulares.

La cuestionada desmovilización del “Frenty también Cacica La Gaitana” de las FARC

En dos mil diez se presentaron denuncias que cuestionaron la desmovilización del llamado “Frenty también Cacica La Gaitana dy también las FARC”, efectuada en dos mil seis con presencia dy también altos funcionarios del gobierno nacional y del Ejército en Tolima, por ser un “montaje” o una “falsedad”.

En el debate público sy también afirmó que quien la había liderado desdy también el supuesto conjunto de guerrilleros era alias “Olivo Saldaña”, quien había sido jefe dy también finanzas de un frenty también dy también las FARC, mas había desertado en dos mil tres con 10 mil millones de pesos, siendo capturado en Pereira en 2004. Asimismo era reconocdesquiciado por prodesplazar desmovilizaciones desdy también la cárcel, y al unísono había servorate dy también testigo en ocho procesos judiciales contra políticos, empresarios y comerciantes a quienes señaló dy también cooperar con las FARC, pero cuyos procesos terminaron con absolución al evidenciarse quy también eran falsas imputaciones.

En consecuencia, progresivapsique la Procuraduría General y la Fiscalía abrieron indagación contra el excomisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, el exministro del interior y dy también justicia, Sabas Pretelt dy también la Vega, el excomandanty también del Ejército General Mario Montoya, el coronel retirado Hernán Casteplanos y otros militares. En el último mes del año de dos mil once la juez 26 con funciones dy también Control de Garantías dy también Bogotá ordenó el cese dy también pagos para todos los supuestos exguerrilleros desmovilizados oficialpsique a nombre del “Frente Cacica La Gaitana de las FARC”.

Luis Carlos Restrepo, excomisionado para la paz, declaró que las acusaciones dy también falsas desmovilizaciones eran injustificadas y solicitó quy también se investigaran declaraciones en su contra por falso testimonio. La Fiscal General, de esy también momento, Viviany también Morales, anunció la imputación dy también cargos por peculado, por apropiación, fraudy también procesal, concierto para delinquir y tráfico y porty también dy también armas a Luis Carlos Restrepo. Esty también declaró en el mes de diciembre dy también dos mil once anty también los medios que no tenía responsabilidad en irregularidades y si las había “sería una dy también las principales víctimas” y que había sdesquiciado el Ejército quien concluyó, luego de investigar, quiénes hacían parte de esa estructura armada.

Falsa desmovilización de supuestos Rastrojos y entrega parcial del ERPAC

En 2009 sy también registró una supuesta desmovilización de 10ocho miembros del conjunto rearmado y posdesmovilización dy también las AUC conocido como Los Rastrojos, quienes habrían entregado sus fusiles al Ejército en Chocó y se anunció su sometimiento a la justicia. Sin embargo, la Defensoría del Pueblo realizó una visita en terreno y denunció irregularidades como la legalización, en calidad dy también desmovilizados, de jóvenes dy también las comunidades locales quy también no estaban vinculados al grupo irregular referido. La Fiscalía les aplicó el principio dy también ocasión y sy también abstuvo dy también juzgarlos por concierto para delinquir, dy también manera quy también les atenuó la pena por porte dy también armas, lo cual los hizo excarcelables.

De otra parte, a finales dy también diciembry también de 2010 se organizó por una parte de la Fiscalía General de la Nación una publicitada entrega del conjunto posdesmovilización dy también las AUC llamado ERPAC, presente en Los planos Orientales. Una comisión de 25 fiscales y dy también al menos 300 investigadores sy también instaló en Villavicencio para coordinar la primera entrega pgaceta de 450 de sus integrantes. Según las informaciones, el primer grupo, compuesto por 1cincuenta de ellos, se desplazaba dy también Vichada hasta el Parquy también Temático Las Malocas.

Ver más: Como Se Saca El Color Marron, Cómo Hacer Color Café O Marrón Con Pintura

En tales circunstancias a finales de diciembre de 2011 se confirmó que 24ocho miembros del grupo ERPAC, aunque sy también habían presentado a sometersy también a la justicia, permanecieron en libertad. Determinados pocos quedaron presos por tratarsy también dy también los jefes, de quienes tenían condenas y órdenes de captura.

De las 269 personas quy también sy también sometieron en total, solo 21 quedaron a predisposición dy también la justicia. Si se considera el dato oficial dy también inteligencia militar, el total dy también miembros de este grupo estaba estimado en unas 1.100 personas, lo que significó quy también se conproseguía solo la entrega de cerca del 2cinco por ciento.