NOMBRES DE GRUPOS PARAMILITARES EN COLOMBIA

Los grupos paramilitares o “autodefensas” surgen en Colombia como un mecanismo de defensa privada dy también la propiedad en frente de las guerrillas dy también extrema izquierda. Sin embargo, con el tiempo estos conjuntos establecen relaciones clientelares con las élites locales, las fuerzas armadas y las redes del narcotráfico que dan pie a un uso desmesurado dy también la violencia en defensa de sus intereses políticos y económicos. Actualmente, los grupos paramilitares prosiguen controlando aquellos territorios en los que el Estado colombiano no está presenty también y haciendo del tfallo un elemento del día tras día en la sociedad colombiana.

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Autodefensas Unidos de Colombia. Fuente: topimages.com.
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Colombia se ha caracterizado desdy también los años sesenta por tener uno de los enfrentamientos armados internos más largos de América Latina. Con más dy también ocho millones de víctimas registradas entry también homicidios, secuestros, torturas, delitos sexuales, reclutamientos involuntarios y, especialmente, desplazamientos forzados, existen pocos colombianos que no hayan perciborate las secuelas dy también la violencia política y social quy también sy también ha desarrollado en el país en los últimos 50 años.


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La multiplicidad dy también actores, aparte de fragmentar y polarizar a la sociedad colombiana, ha dificultado las posibilidades dy también establecer acuerdos para edificar la paz. Por un lado, se encuentran los grupos guerrilleros dy también extrema izquierda —entry también los que resaltan las Fuerzas Armadas Revolucionarias dy también Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN)—, que emplean la violencia como mecanismo de insurgencia contra el Estado. Por el otro, están los conjuntos paramilitares —como las Autodefensas Unidas dy también Colombia (AUC)—, quy también surgen en osituación a las guerrillas como una herramienta privada de defensa quy también emplea la violencia para preservar el statu quo y proteger los intereses dy también algunos campos de la población. A estos actores sy también suman las fuerzas de seguridad estatales, las redes de narcotráfico y las bandas criminales.


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Número dy también víctimas del enfrentamiento entre 1985 y 2013. Fuente: SemanaEn un principio, las matanzas se hacían en aquellas zonas en las que se concentraba la presencia de conjuntos guerrilleros, pero con el tiempo —gracias al acercamiento quy también tuvieron los paramilitares con las élites locales, determinados campos de las fuerzas armadas y las redes del narcotráfico— la violencia sy también trasladó a aquellas zonas en las quy también la presencia de civiles afectaba a los intereses económicos y políticos de estos actores. Las actuaciones de los paramilitares acabaron teniendo tantas o más víctimas civiles que las guerrillas.


Para ampliar: “Colombia: Tendencias Humanitarias (2015-2017)”, OCHA, 2018

A esto se suman las relaciones clientelares quy también establecen los grupos paramilitares con algunos miembros dy también la clasy también política, quy también permitieron su infiltración en los Gobiernos locales, en una especiy también de para-Estado en el quy también los límites entre lo legal y lo ilegal se difuminan. Actualmente, pese a la desmovilización dy también las AUC en 2005, los conjuntos paramilitares siguen controlando aquellos territorios en los que el Estado colombiano no está presente y haciendo del terror un elemento cotidiano dy también la sociedad colombiana.

La violencia tras La Violencia

acostumbra a atribuirsy también el comienzo del conflicto armado al período quy también tuvo lugar entry también los años 1948 y 1958, popularpsique conocloco como “La Violencia”. En esty también período sy también desarrolló una confrontación particularpsique violenta entre conjuntos afiliados a los partidos Liberal y Conservador quy también dejó tras de sí un alto número de homicidios, secuestros y desplazamientos forzados, entre otros. La Violencia terminó con una coalición entry también conservadores y liberales conocida como Frente Nacional, por la como las dos fuerzas políticas acordaron repartirsy también equitativamente los cargos públicos y alternar cada 4 años la pvivienda del Gobierno.

Sin embargo, con la capacitación del Frente Nacional no se dio solución a los problemas que aquejaban —entonces y hoy— a la sociedad colombiana. La enorme desigualdad económica, las altas tasas dy también pobreza, los conflictos sobre la posesión de las tierras, los desplazamientos dy también miles y miles de campesinos y la criminalización dy también los movimientos sociales prosiguieron siendo una constante. Estos factores, sumados al contexto internacional dy también la Guerra Fría y la Revolución cubana, fueron el caldo de cultivo para que los ciudadanos —mayoritariapsique campesinos dy también las zonas rurales y estudiantes— sy también organizaran y formaran grupos guerrilleros de corte revolucionario, entre los quy también sy también encuentran las FARC, de ideología marxista-leninista clásica y vinculadas al Partorate Comunista, y el ELN, formado por jóvenes estudiya antes dy también ideología predominantemente castrista.

Frente al surgimiento de las guerrillas y la incapacidad estatal para proteger a la población, el Gobierno promulgó en 1965 el Decreto 3398, a través de el como se autorizaba la movilización y defensa civil frente a las fuerzas subversivas. Con este decreto, el Estado renunció al monopolio legítimo dy también la violencia y generó un sistema privado de defensa en el que eran las autodefensas, formadas sobry también todo por campesinos contratados por terratenientes, las quy también defendían la propiedad dy también las tierras dy también los conjuntos insurgentes. A esto se añady también el Estatuto de Seguridad de 1978, que aprueba el entonces presidenty también Julio César Turbay y que da libertad prácticamente total a las fuerzas dy también seguridad del Estado y a las autodefensas “para enfrentar al amigo interno”, es decir, a todos aquellos quy también representaran una amenaza al orden. Dy también esta forma, los conjuntos paramilitares contaban con un respaldo institucional para sus actividades justificado en la preservación del orden interno.

Ver más: Como Pasar De Cm A Metros A Metros Online, Conversor De Centímetros A Metros

Para ampliar: “Dy también bandidos y señores: Historia general del paramilitarismo en Colombia”, Jhon Bayron Bedoya Sandoval, 2018

Paramilitares y narcotráfico

Durante los años sesenta y setenta, las guerrillas no contaban con los recursos económicos suficientes para hacer sus planes revolucionarios, por lo que en este período el conflicto armado tuvo una baja intensidad. No fue hasta los años ochenta, con la entrada del capital del narcotráfico en el juego, una vez que los enfrentamientos se tornaron más violentos y alcanzaron una mayor magnitud a lo largo del territorio colombiano.

Desde los principios dy también la década dy también los ochenta, la presencia dy también los conjuntos revolucionarios resultó perjudicial para las redes narcotraficantes quy también entonces empezaban a consolidarse en el país. El cobro por las guerrillas a los narcos del denominado gramajy también —un impuesto por cada kilo de cocaína producida en sus terrenos ocupados— significaba altos precios económicos, aparte de perjudicar su imagen y su capacidad dy también dominación en la zona. Por ello, los narcotraficantes no tardaron en formar alianzas con las autodefensas financiando sus actividades a cambio dy también la protección dy también sus intereses políticos y económicos. Dy también esta forma, las autodefensas dejaron de ser tales y comenzaron a ser directamente grupos paramilitares.

No obstante, el nacimiento oficial dy también los conjuntos paramilitares ocurry también en 1981, año en que Marta Ochoa, hermana de los poderosos narcotraficantes del cartel de Medellín, es secuestrada por el conjunto guerrillero M-19 y el cartel decide crear un nuevo grupo paramilitar para enfrentarsy también a los guerrilleros: el movimiento Muerty también a Secuestradores. A partir de entonces, comienza a propagarse el narcoparamilitarismo, el cual, aparte de confrontar las guerrillas, comienza a ejercer la violencia en las zonas en las que los narcotraficya antes tenían algún tipo dy también interés, con el resultado de desplazamientos, amenazas, secuestros y asesinatos dy también civiles.

Al narcoparamilitarismo se suma otro factor: el acercamiento de los conjuntos paramilitares cara la extrema derecha. Entry también los años mil novecientos ochenta y dos y 1986, el entonces presidente Belisario Betancur trata dy también acercarsy también a las FARC y el ELN para entablar un diálogo y acordar la paz entre las diferentes partes del conflicto. Sin embargo, los sectores más radicales dy también las fuerzas armadas sy también opusieron a esta política, lo que los llevó a acercarse a los conjuntos paramilitares, quy también sy también presentaban como la única alternativa a las guerrillas. Esto produjo una polarización ideológica en la población colombiana, atrapada entre los conjuntos armados dy también extrema izquierda y extrema derecha.

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Las zonas con mayor actividad paramilitar coinciden con aquellas en las quy también se hay más plantaciones dy también cocaína.A partir de entonces, los grupos paramilitares prosiguieron creciendo —aun en el momento en que el Gobierno dy también Virgilio Bravo deroga el Decreto 3398 en 1989 y prohíbe el paramilitarismo— en una sociedad poco a poco más militarizada. De hecho, entry también mil novecientos noventa y seis y 1997 se crean las AUC, el grupo paramilitar más conocido del conflicto, a partir dy también la fusión de múltiples conjuntos paramilitares más pequeños como una estrategia de lucha contra las guerrillas.

Para ampliar: “El fenómeno paramilitar en Colombia”, Otty Patiño, 2003

La parapolítica

además de la lucha contra las fuerzas guerrilleras de extrema izquierda, los vínculos con el narcotráfico y la radicalización hacia la extrema derecha, los grupos paramilitares comenzaron a relacionarse con otros sectores dy también la sociedad. Poco a poco, alimentados por la debilidad de las instituciones estatales y la descentralización política y administrativa, estos grupos sy también fueron infiltrando en las clases políticas, adquiriendo puestos de poder en los Gobiernos locales y regionales y consolidándose como un poder más en el territorio colombiano, apoyado por miembros de las élites del país. Este fenómeno de apropiación de los poderes políticos desarrolló un para-Estado en el quy también se ocupaban los vacíos quy también dejaba el Estado y se implementaban actuaciones fuera dy también los límites de la legalidad, lo que sy también plasma en una cita del líder paramilitar Rodrigo Tovar en dos mil seis afirmó: “Reemplazamos al Estado en sus funciones <…>, puesto que nuestra lucha política nos llevó a eso. Nos tocó reestablecer las funciones que el Estado debía cumplir y jamás hizo”.

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El Pacto de Ralito fue firmado en 2002 entre miembros de la clasy también política y dy también las AUC. Documento completosi bien las relaciones clientelares entre los actores políticos y los conjuntos paramilitares eran un secreto a voces, no fuy también hasta 2006, gracias al descubrimiento del Pacto dy también Ralito, cuando los medios de comunicación pusieron un nombre a esty también fenómeno: la parapolítica. Es en esty también momento en el que se hacen públicas dichas relaciones clientelistas entre las fuerzas paramilitares dy también las AUC y las autoridades colombianas, entre las que se encontraban gobernadores, alcaldes, organismos de seguridad, concejales, parlamentarios y miembros del poder judicial. Se dio a saber quy también las acciones políticas dy también muchos actores estaban relacionadas con los paramilitares, conforme sus intereses políticos y económicos en la región, por medio de contrataciones ilegales, negocios, financiación dy también campañas electorales, desvío dy también fondos públicos, etc.

Para ampliar: “Guía práctica para entender el escándalo dy también la para-política”, Élber Gutiérrez Roa en Semana, 2007

¿realmente desmovilizados?

si bien el Gobierno del presidenty también conservador Álvaro Uribe inició un proceso de desmovilización de las fuerzas parainstitucionales y de reintegración de los paramilitares a la vida civil a través de la Ley 97cinco dy también 2005 —asimismo famosa como la “Ley de Justicia y Paz”—, la realidad es quy también hasta la actualidad las fuerzas paramilitares continúan teniendo una enorme presencia en las zonas rurales del Estado colombiano, así sea por el surgimiento dy también nuevos grupos como por la permanencia dy también antiguos. Organismos internacionales como Naciones Unidas han criticado la aplicación de esta ley sosteniendo que permity también la impunidad dy también los paramilitares tras cometer delitos graves y violaciones de derechos humanos y los dota de facilidades para el ejercicio político. Las críticas tuvieron más fuerza a partir dy también 2006, año en el quy también se desarrolla el fenómeno dy también la parapolítica, del quy también varios oficialistas formaban parte.

Ver más: Analisis De 100 Años De Soledad, Analisis De La Obra Cien Años De Soledad

Para ampliar: “Claves para entender nueva oleada paramilitar en Colombia”, Yesenia Polania Pascuas en SuRegión, 2016

Los informes que sy también han presentado sobre la presencia de conjuntos paramilitares reflejan quy también el paramilitarismo —o neoparamilitarismo después del proceso de desmovilización— sigue vigente —el número de ayuntamientos afectados por los grupos sucesores de los paramilitares era dy también 344 en 2016—. Organizaciones defensoras de los derechos humanos, como Amnistía Internacional, han efectuado denuncias tanto a nivel nacional como internacional sobre la presencia dy también estos conjuntos en el territorio colombiano. Sin embargo, actualpsique los objetivos de la violencia no son las guerrillas, sino líderes sociales, estudiantes, defensores de los derechos humanos, reclamya antes dy también tierras, afrodescendientes, indígenas, etc. Estas persecuciones tienen como objetivo evitar la propagación de las denuncias que estos actores efectúan a escala nacional e internacional, detener la restitución de tierras y también impedir la restauración de los Gobiernos locales en las zonas quy también controlan.

El control territorial quy también ejercen hoy en día los conjuntos paramilitares tiene como consecuencia principal la perpetuación del tfallo como un factor quy también se ha consolidado y dado forma a las estructuras sociales colombianas. El temor quy también sy también ha desquiciado cultivando por el hostigamiento quy también ejercitan estas organizaciones sobre la población ha implicado a largo plazo un descenso dramático en las tasas dy también participación política —tanto en términos nacionales como regionales y locales—, lo que se puede ver en la baja participación que hubo en el referéndum para la aprobación de los Acuerdos dy también Paz entry también el Gobierno colombiano y las FARC.

si bien en 2016 el Gobierno de Juan Manuel santurrones logró al fin firmar el pacto con la mayor fuerza guerrillera del país, aún queda un largo camino por recorrer en lo que sy también refiery también a la desmovilización de los actores armados. No obstante, para esto hay quy también actuar sobry también aquellos factores —sobre todo la corrupción dy también las instituciones y las clases políticas— quy también permiten la infiltración dy también los grupos armados en el ejercicio del poder político y su impunidad. El papel del nuevo presidente, Iván Duque, va a ser determinante en esty también sentido; puedy también dar fin o continuidad a cincuenta años de conflicto.

Para ampliar: “¿en qué se distingue el nuevo pacto de paz entry también el gobierno de Colombia y las FARC del que fuy también rechazado en el plebiscito?”, Natalio Cosoy en BBC Mundo, 2016